jueves, 22 de abril de 2021

LOS RECORDATORIOS, UNA COSTUMBRE QUE SE VA PERDIENDO






Ángel Fraile de Pablo

A propósito de la palabra "Recordatorio" el diccionario nos dice que es lo que sirve para recordar, y otra acepción más directa sobre el tema que nos ocupa: "Tarjeta o impreso breve en que con fines religiosos se recuerda la fecha de la primera comunión, votos, fallecimiento, etc, de una persona".


Cuando escuchamos la palabra "esquela", enseguida nos viene a la mente  la noticia del fallecimiento de una persona. Sin embargo hasta hace pocos años se utilizaba esta palabra para comunicar mediante una cuartilla doblada, algún aviso o invitación a alguien..."le he mandado una esquela a mis primos para decirles que voy a ir a visitarles dentro de unos días".

                      
Estas tarjetas impresas, que la familia repartía  para recordar momentos importantes en la vida de una persona, van quedando en el olvido. Cuando los niños hacían la primera comunión, raro era el  que no tenía su recordatorio para regalar a la familia, amigos, e incluso vecinos. Como se consideraba una celebración importante se tenía la pretensión de que quedase en el recuerdo, y estas tarjetas formaban parte de ellos, guardándose como oro en paño. Los niños después de la celebración religiosa,  con sus mejores galas, recorrían las casas del pueblo, sobre todo la de los familiares y amigos, a quienes   regalaba un recordatorio,  con toda su ilusión,  siempre recibiendo el cariño y la enhorabuena, además de una  propinilla por su deferencia. 



Existían este tipo de tarjetas, a propósito de los actos importantes en la vida de una persona, como podían ser, la confirmación que administraba el obispo, generalmente a los jóvenes. Cuando una persona era ordenado sacerdote. Los matrimonios que hacían las bodas de oro, plata, etc. Aniversario de la ordenación sacerdotal. La profesión religiosa de aquellas personas que entraban a formar parte de alguna comunidad, bien fuera de frailes o monjas... cuando los religiosos hacían sus votos, etc. Unos de los más conocidos para todos nosotros, que hasta hace unos años estaban en uso, eran los recordatorios de difuntos, que la familia mandaba imprimir para recuerdo del finado. Todos los recordatorios, tenían una función práctica para recordar una fecha especial, y como tal se guardaban. Los recordatorios de difunto, además  tenían un fin muy loable, que era el  de pedir por el finado, rezando una oración, que además solía llevar el propio recordatorio, acompañando a los datos de la persona  y de la fecha del fallecimiento. En muchas casas, estos recordatorios estaban a la vista, sobre todo de aquellos de familiares más directos, para recordarles y pedir por su eterno descanso. Las prisas, y lo efímero de la sociedad actual, ha contribuido a que estas costumbres, que muchos consideran trasnochadas, se hayan ido perdiendo, así como la esencia misma de recordar. Ahora parece que lo que nos importa es el momento inmediato y recordar solo los buenos momentos, pasando al cajón del subconsciente todo aquello que no ha sido positivo, aunque haya formado parte de nuestra vida y nos haya hecho madurar como personas. 

Cuando alguien de la familia fallecía, se llevaba luto riguroso durante un año, al menos. Las mujeres vestían de negro, y los hombre llevaban un brazalete negro en una de las mangas de la chaqueta, en señal del mismo luto, o un botón negro en la solapa.  A toda la familia que se encontraba fuera, viviendo en otros lugares, se les comunicaba por carta el fallecimiento. Estas cartas y sobres llevan un ribete negro a todo su alrededor como señal de duelo. 

Estos recordatorios estaban formados por bonitas  estampas religiosas en su anverso y en el reverso los datos de la persona o del acto  que se quería recordar, así como la fecha del mismo. Además iba acompañado de una sencilla oración. Otras veces, sobre todo en la recordatorios de difuntos, el impreso esta formado por dos hojas dobladas por la mitad a manera de librillo. En las portada del anverso y del reverso se acompañan de laminas referentes a la pasión de Cristo o similares y dentro los datos del difunto, familiares, la fecha del deceso, lugar, y a veces una foto del mismo, además de una oración o jaculatorias para rezar y pedir por el eterno descanso del mismo. Los tiempos han cambiado, seguramente en muchos aspectos a mejor, pero en este cambio, siempre perdemos parte de nuestras tradiciones y de nuestros recuerdos, que son parte de nuestra vida.





viernes, 16 de abril de 2021

UNA BONITA HISTORIA DE HACE CASI UN SIGLO

 CUENTO QUE PARECE HISTORIA,

HISTORIA QUE PARECE CUENTO

(Autor: Ángel Fraile Muñoz. Año 1923)

Hace casi 100 años que fue escrito este poema por un tío abuelo mío. La expongo aquí, porque nos relata las peripecias de dos jóvenes que van desde Cuéllar, en moto, a los toros a Valladolid 

Ángel Fraile Muñoz



Anteayer, día de toros,

A eso de las nueve y media,

Salieron de la muy noble y heroica villa de Cuéllar,

El niño de los “tambores” y la niña de las “coletas”;

Él, dirigiendo la moto, ella en el seicar.

Con grandes palpitaciones suben por la calle Nueva,

Donde todos los chiquillos llenos de entusiasmo esperan.

De ello está advertido el chofer, que con tranquila apariencia

Va despejando el camino a los toques de sirena.

Han dado vista al castillo;

En él la rancia nobleza

Dejó la huella indeleble

De su estirpe y su grandeza.

Pero ellos no paran mientes

En pretéritas proezas;

Más que un Saldaña en la historia,

Vale un lalanda en la arena.

Y siguen, y siguen salvando,

Raudos la distancia aquella,

Que les separa del coso

Donde ha de verse la brega.

Mas, ¡ oh, esperanza del hombre

Cual veleidosa te muestras!

En San Miguel un pinchazo

Hirió a la motocicleta.

Los viajeros, que hasta entonces

Demostraron complacencia

Tornáronse cojijundos

Ante la avería aquella,

Y hete al hermano “novicio”

Que , con singular paciencia,

Va deteniendo la fuga

Con parcheos y  encomiendas.

Mientras tanto, y no fue poco,

Pues tardó el pollo hora y media,

La pobre Maru esperaba,

Junto al lumbral de una puerta.

Una vieja que observaba

Desde un ventano allí cerca, lamentábase irritada

De la”endemoniada ciencia”

Pues ella en sus mocedades

Con rumatismo en las piernas

En la trasera de un burro

Fue a los baños de Plasencia.

El historiador, no puede

Asegurar con certeza,

Si en Santiago o en Portillo

En Arrabal o en Aldea,

Se registró un nuevo caso de lesión o peripecia,

Que impidiera al motociclo

Seguir su veloz carrera;

Sólo puede, a grandes rasgos, explicar a ciencia cierta

como por el Campo Grande

A eso de las tres y media,

Haciendo alarde de cambios,

explosiones y “piruetas”,

pasó el “niño  los tambores”

con “la niña las coletas”.

Lean la historia señores

De dos jóvenes de Cuéllar

Que ávidos de ver toros

Salen en motocicleta

En un día de septiembre,

A eso de las nueve y media,

Y a Valladolid llegaron

En punto, a las tres y media,


miércoles, 14 de abril de 2021

REGALIZ DE PALO. ¡ QUE RECUERDOS !

 CURIOSIDADES SOBRE EL REGALIZ

Regaliz de Palo

Ángel Fraile

En estos tiempos, en que parece que la cultura tradicional y las costumbres antiguas están tan degradadas por nuestra sociedad,  y que no damos valor más que al momento presente, si preguntásemos a nuestros jóvenes y niños, si conocen una chuchería que lleva el nombre de "Regaliz", seguro que nos contestarían afirmativamente. Pero si ahondamos más en el tema, y les preguntamos, si saben de donde proviene esta chuchería, comprobaríamos que pocos darían en el clavo, o en el palo, si nos referimos a esta raíz.

Los que ya tenemos cierta edad, sonreiríamos y nos vendrían a la memoria, aquellos años cuando éramos unos niños,  que con una peseta, e incluso con menos, podíamos pasar la tarde del domingo saboreando este dulce. Seguro que a más de uno se le ha alegrado la cara recordando el "palolu", que era el nombre popular de este palo raíz, que teníamos en la boca como si de un cigarro se tratara, y sacábamos el dulce jugo, hasta quedar el palo como un estropajo. 

El regaliz es una planta perenne de raíz leñosa y fibrosa, cuyo nombre es glycyrrhiza glabra y cuyo nombre procede del griego. Significa  raíz dulce. El apellido de "glabra" alude a la ausencia de pilosidad en su raíz. 

Es un condimento que se conoce hace miles de años, ya que las primeras referencias datan del antiguo Egipto. Tiene un agradable sabor anisado y a la vez agridulce. De él se fabrican dulces y golosinas muy apreciadas por grandes y pequeños. El tabaco de pipa lleva regaliz en su composición, y de  ahí el sabor dulzón y oloroso; además mejora el sabor de los cigarrillos, para hacerlos más apetitosos para los fumadores. 

Planta del Regaliz
Esta planta suele darse en lugares húmedos y en  vaguadas.

En su composición hay azucares como la glucosa y la sacarosa, y un montón de componentes minerales y vitaminas.

Para que el regaliz este bien hecho, y para comercializarlo,  la raíz debe de tener al menos tres años, para que tenga los componentes  y azucares tradicionales

De esta raíz se extraen las sustancias con las que se hacen comprimidos y golosinas.

Sus componentes básicos, tienen propiedades antiinflamatorias, expectorantes y edulcorantes. 

Poseen una acción antiulcerosa en el estómago, pero tomado en exceso puede tener efectos secundarios, como hipertensión arterial, por lo que su consumo debe de ser moderado.  Existen preparados de regaliz a los que se les ha extraído la glicirricina para evitar los efectos indeseados. No deben de consumir regaliz los enfermos diabéticos, hipertensos, los que padezcan hepatitis o las embarazadas.

Regaliz y torre de la  iglesia de Cogeces de Íscar

La recogida de la raíz se hace en los meses de otoño, cuando la planta comienza a secarse y toma un color amarillento.  Se puede reproducir por semillas o sacando una planta con raíz

En cuanto al nombre popular, es conocido con diversos nombres en castellano: PALOLUZ, PALO DULCE, PALOLÚ, CHICOTE , ETC.

En España abunda en la región mediterránea, que es donde procede comercialmente el regaliz que se vende en forma de raíz y que todavía se puede encontrar de esta forma natural a la venta, aunque lo más común es encontrarlo comercializado en forma de barras de color negro, suponemos que muy transformado industrialmente.

No tenemos noticia de que se cultivase en Vallelado, por lo que  todos sabíamos que en el cercano pueblo de Cogeces de Íscar había plantas de esta raíz, al lado del cementerio antiguo. La imaginación de los niños hacía que no fuéramos muy partidarios de ir a recogerlo por su localización. Las fotos que aparecen, son de hace unos años en el propio Cogeces, y que nos las ha facilitado nuestro amigo Carlos Arranz.