domingo, 12 de abril de 2026

INAUGURACIÓN DEL CENTRO SOCIAL “LA CILLA” HACE 25 AÑOS

 

Podemos ver en esta foto las antiguas Casas de Maestros, años 60, antes de ser rehabilitadas


    Ángel Fraile

    El día 14 de mayo del año 2000, domingo, víspera de San Isidro Labrador de hace ya un cuarto de siglo, se inauguró la antigua casa de los maestros, para Centro Social, tras su rehabilitación. La casa está situada en plena plaza Mayor, en el lateral de la iglesia. Es conocido este edificio como la “Casa de los Maestros”, porque se construyó para vivienda de estos, cuando los maestros vivían en Vallelado, al igual que en otros pueblos. 

    A la inauguración, después de ser rehabilitada, asistieron, el alcalde y concejales, junto con los vecinos, y diversos políticos provinciales.


UN POCO DE HISTORIA DE LAS 

“CASAS DE LOS MAESTROS”

    En el lugar que hoy ocupan las antiguas casas de maestros o centro cultural “La Cilla”, como ahora se denomina, estuvo la antigua cilla (La cilla era el lugar donde se depositaban los diezmos, de granos, que era un impuesto eclesiástico. Este  antiguo edificio desapareció, en el mes de mayo de año 1948. El ayuntamiento de aquella época pagó a Cándido Velázquez la cantidad de 340 pesetas por desalojar la Cilla (desalojar, quería decir retirar todo el material y escombros) …” para dar principio a las obras de construcción de viviendas para maestros”. Unos días antes, se habían adjudicado las obras, mediante subasta, para la construcción de tres viviendas para maestros, además de un local para farmacia. Las obras se fueron realizadas por el constructor D. Miguel Ramón Aceves, de Nava de la Asunción, por 108.000 pesetas, “por ser la más ventajosa para el municipio”. Este edificio o casas de maestros perteneció a la Dirección provincial del Ministerio de Educación. En el año 1996 el edificio se encontraba prácticamente abandonado dado que existían grandes humedades sobre todo en la planta baja, que lo hacían del todo inhabitable, por lo que se decide rehabilitarlo. En octubre de 1996, el ministerio de Educación comunica al ayuntamiento la desafección del inmueble, para que a partir de entonces disponga de él el ayuntamiento para lo que crea oportuno. 



    Unos años después, en 1999 se adjudican las obras para la restauración de la Casa de los maestros, en la empresa Construcciones Monzoncillo S.l. en 6.730.000 pesetas. En el mes de agosto de ese año, en plenas obras, el arquitecto técnico de la obra, Emiliano Calvo Muñoz, comunica al ayuntamiento que se ha detectado que los pies de madera que sustentan el forjado del suelo y de la planta primera, se encuentran en muy mal estado debido a las importantes humedades del edificio, por lo que es necesario adjudicar una segunda fase de manera urgente. 

    La segunda fase se adjudica a la misma empresa en 7.250.317 pesetas. Afortunadamente, parece que se ejecutó perfectamente la obra y se logró salvar el edificio, que se encontraba en unas condiciones lamentables. La primera construcción después de desaparecer el edificio de la Cilla, parece que no fue muy afortunada, y el edificio sufrió pronto las consecuencias de las humedades. No sabemos el motivo, de esta deficiente construcción, pero es posible que fuera la costumbre de que cuando se derruia una edificio o vivienda, se dejaban parte de los escombros como relleno de las  nueva edificación, y esto originaba humedades que en poco tiempo hacía inhabitable  esta. 

    En la última intervención, la parte baja del edificio se saneo correctamente, y hoy es un edificio totalmente recuperado, para el pueblo. En la primera planta se construyeron varios despachos para alguna de las asociaciones y para el juzgado comarcal (Agrupación de Secretarías de Juzgados de Paz). Esta agrupación comarcal de juzgados está compuesta por los  municipios de Chañe, Zarzuela del Pinar, Fresneda, Gomezserracín, Mata de Cuéllar, Remondo, Samboal, San Cristóbal de Cuéllar, Sanchonuño, Villaverde de Íscar, Fuente el Olmo de Íscar, San Martín y Mudrian y Vallelado.

     El local de la planta baja se ha habilitado como Centro Social, y para exposiciones. Con buen criterio, se abrió una puerta a la calle de las Mochas, además de la puerta principal que da a plaza Mayor, detrás de la iglesia. Todo un acierto este edificio, en el centro del pueblo. Actualmente es utilizado regularmente por las personas jubiladas, sobre todo en invierno. También las mujeres se reúnen para jugar a las cartas, para charlar y socializar, esto último muy importante. Y como no, para jugar al Bingo

    Comunicamos a Hacienda, que en el bingo no se juega dinero, por lo que no es necesario ninguna inspección. 

    De todas formas, ojo al dato, que la Hacienda Pública se entera de todo, y allí donde pueda rascar algo, estará presente. 

    Como se puede comprobar, un gran Centro Social, en pleno centro urbano, al que acuden regularmente muchas personas, a socializar y pasar un buen rato.



Una sesión de Bingo en el Centro Social La Cilla

Bautista y José, disputando una partida de ajedrez


Julio y Agustín, mano a mano