Nueva sección de Vallelado.net en la que iremos colocando las noticias y los comentarios que nos enviéis.
viernes, 30 de enero de 2026
SE AVECINA UN BUEN AÑO
domingo, 25 de enero de 2026
REFRESCANDO LA MEMORIA
Con cierta facilidad, a lo largo del tiempo, vamos perdiendo detalles de algunos acontecimientos ocurridos hace unos años. Me habéis escuchado decir más de una vez que ...” Lo que se escribe se lee”, una realidad en la que casi todos estamos de acuerdo. La memoria es frágil, aunque para ello ya tenemos aquí la I.A. (Inteligencia Artificial), que ya nos lo recuerda, y a la que no le falla la memoria; de momento yo sigo con mi lápiz y mi papel, para que la IA lo recoja punto por punto, y algún día nos lo recuerde, si nosotros no somos capaces de ello.
Basta de rollo y al grano como dicen algunos: Me voy a referir al tiempo (tiempo atmosférico). Ahora que estamos en invierno, de lo más norma, por otra parte, en cuanto a temperaturas. Estábamos al final del otoño del año 2001, ya muy cerca de las navidades, y esto es lo que escribía un servidor, a lápiz y papel:
“Este año 2001 ha llegado el invierno muy temprano; estamos ya en vísperas de la Navidad, y ya llevamos mes y medio de fuertes heladas, que han comenzado a principios del mes de noviembre. Las fuertes heladas han ido desde el principio en aumento, y se han llegado a registrar en el casco urbano de Vallelado, sobre las 9:30 de la mañana, hasta 16 grados bajo cero. En campo abierto, en termómetros situados en alguna de las numerosas naves de ganado, los termómetros han bajado hasta los 20 grados negativos. Como consecuencia de ello se han reventado algunas cañerías de agua en los domicilios, y muchas casas están sin agua corriente, con los calentadores y contadores de agua, y cañerías, que estaban en el exterior, reventados.
Las zanahorias, no se han podido sacar, pues el terreno está completamente helado. Todo ello ha ocurrido, sin caer una gota de agua desde hace ya mucho tiempo. Muchos días no ha subido la temperatura de los 0º C, por lo que la siguiente helada era añadida a la del día anterior. Hacía muchos años que no se conocían estas bajas temperaturas, un día y otro de continuo, en pleno otoño, pues hasta el 21 de diciembre no comienza el invierno meteorológico”.
Seguro que a muchos os he refrescado la memoria y ahora empezáis a recordar aquel final del año 2001.
No fue el 2001 un buen año en cuanto a lluvias. En los meses de noviembre y diciembre, prácticamente no cayó una gota de agua. El registro total de lluvias en Vallelado ascendió a 384 litros.
Aquí dejo este testimonio para el que guste de leer estas noticias, y también para la I.A., que nos lo recordará en un futuro siempre que se lo consultemos.
Las fotografías no tienen mucho que ver con lo contado, pero siempre es bonito recordar, a aquellas personas con las que compartimos parte de nuestra vida.
jueves, 22 de enero de 2026
ESCRITO DIRIGIDO AL AYUNTAMIENTO DE VALLELADO SOBRE EL PUENTE DE MINGUELA
Hace unos días, concretamente el 26 de diciembre de 2025, presentamos y dimos registro de entrada a este escrito que dirigimos al ayuntamiento, con la unica intencion de que nuestros representantes municipales, tomen conciencia, para poder restaurar y recuperar el Puente Viejo o de Minguela. Como ya decimos en el escrito, queremos colaborar para llevar a cabo este bonito proyecto, del cual nos sentiriamos orgullosos si se llevase a buen término.
Como ya habéis visto en algunas publicaciones en este (blog de noticias vallelado.net y grupo de WhatsApp, info Vallelado) donde se publican noticias sobre nuestro pueblo, desde hace unos meses, un grupo de vecinos han tenido la iniciativa de tratar de recuperar el puente viejo, o puente de Minguela junto a nuestro río Cega; hoy se encuentra en un estado lamentable. Este puente forma parte de nuestro patrimonio municipal, y tenemos el deber de conservarlo y ponerlo en valor para el disfrute de todos los vecinos y visitantes. La zona donde se encuentra, desde siempre ha sido una parte importante para nuestros padres y antepasados, para refrescarse en verano, otras veces para lavar la ropa, cuando no teníamos agua corriente en las casas, y también como zona de recreo; no en vano, el propio ayuntamiento hace años, acondicionó la margen izquierda del río Cega, como merendero. Actualmente, este es el lugar donde damos el colofón a las fiestas de septiembre, con una gran afluencia de público. Es uno de los días festivos más importantes, además de que esta zona es muy visitada por cantidad de vecinos que acuden durante todo el año a pasear y disfrutar del río Cega y del pinar, un verdadero pulmón para todos
El antiguo puente, que daba servicio al molino de Minguela, está situado en el camino de Vallelado a Chañe, y hoy podría hacerse una ruta medioambiental que desde Vallelado va por la cañada del Molino hasta el propio molino, cruza el antiguo caz y luego el puente hasta el pinar o merendero. Sería una ruta que todos podríamos disfrutar y poner en valor.
Es por ello, por lo que nos dirigimos a nuestro ayuntamiento con la intención de colaborar en esta interesante y bonita propuesta, instando al consistorio a que tome la iniciativa para poder llevar a cabo la recuperación del puente y de toda la zona, para el disfrute de todos.
Somos conscientes de que sería necesario para ello de la colaboración de las diversas administraciones, buscando financiación. La realización de un pequeño estudio, que pensamos que no sería costoso, y sería el principio. En ello nos ofrecemos a colaborar para que la propuesta sea atractiva a la hora de solicitar alguna subvención.
Nos tiraron la Pesquera, esgrimiendo unos argumentos muy discutibles, sin que les importásemos muy poco a los responsables de la CHD. Por ello, creemos que como pueblo debemos de luchar para mantener y cuidar, en este caso el Puente de Minguela. Si el puente, o el pilar central se viene abajo, cosa cierta si no actuamos, ya no habrá remedio, y es cuando la CHD se llevará por delante los restos.
Si se recupera el puente-pasarela se daría un gran impulso a esta zona de ocio y de recreo, y de ello nos sentiríamos orgullosos.
Nuestra intención es que este tema se incluya en el orden del día del pleno municipal donde se valore esta interesante propuesta.
Al final de este escrito, incluimos los nombres de algunos vecinos que tienen esta ilusión y quieren que se recupere la zona del Puente Viejo para el disfrute de todos y de las próximas generaciones. Nuestra historia es parte importante de la vida de todos los que habitaron y los que actualmente vivimos en Vallelado, y es una obligación, al menos moral, de consérvala. Que se note que somos un pueblo que ama sus costumbres y su patrimonio, y que estamos dispuesto a defenderlo y conservarlo.
Nos gustaría que este escrito sea conocido por todos los vecinos y que el ayuntamiento de Vallelado nos haga llegar su iniciativa, su opinión y sus propuestas e inquietudes.
Vallelado, 26 de septiembre de 2025
Adjuntamos un listado de algunas de las personas que tiene interés porque se recupere este puente y toda esta zona junto al río Cega
José M. Fraile Cuéllar
Pablo Ortega
Ángel Fraile
José M del Ser Catalina
David Núñez
Rafael Antón
José González
M. Luz Baeza
M. Luz Muñoz Vega
Ángel Muñoz Fraile
Luis Matanzas
José M. Aranda
Agustín Muñoz
Teresa Fraile
José M. Martín
José L. San Baeza
M. Luisa Baeza
Ana M. Cuéllar
Natalia Acebes
Ignacio Fraile
Aureo Muñoz
Pilar Lagunar Cuéllar
Nuria García
Félix Muñoz
Leonardo Fraile
Carmen de la Calle
Lolo Sacristán
Antonio Baeza
Julio Soria
Gerardo Muñoz de la Calle
Gerardo Muñoz Sacristán
Lara del Río
José M. Muñoz Martín
M. Carmen Baeza Cuéllar
Amalia Sacristán
Azucena Muñoz González
Miguel Arranz
Pilar Cuéllar Sanz
Sonsoles Baeza
Isabel Arranz de la Calle
Juan Arranz de la Calle
José M. Gómez Cuéllar
Julia Muñoz Aranda
Mariano González
Ignacio Gonzáelz
Elena González
Sara González
Carlos González
Ascensión Muñoz
Javier Fraile
Félix Lagunar
Pilar Carmona
Pablo Ortega González Ángel Fraile de Pablo
José M. Fraile Cuéllar José M. del Ser Catalina
Sr alcalde presidente del Ayuntamiento de Vallelado
domingo, 18 de enero de 2026
PERSONAS FALLECIDAS EN 2025
VALLELADO FALLECIDOS 2025
Expongo aquí los nombres de las personas fallecidas durante el año 2025 en Vallelado. Se incluyen tambien, por deseo de sus familias, las personas que tienen relación o que han nacido Vallelado, aunque estuvisen viviendo fuera.
Pido disculpas si hay algún error u omisión. Si es así con comunicarmelo lo corregiré y actualizaré
1. Ana María Baeza Baeza 23/01/2025 89AÑOS
2. Begoña Sacristán Bárcenas 15/02/2025 66 AÑOS
3. Pilar Maroto Arribas 20/02/2025 89 AÑOS
4. Natividad Cuéllar González 22/02/2025 89 AÑOS
5. Teresa Lagunar Muñoz 28/03/2025 84 AÑOS
6. Juan Gutiérrez de la Calle 31/03/2025 90 AÑOS
7. Juan Acebes Sanz 09/04/2025 79 AÑOS
8. Eulogio Cuéllar Muñoz 30/04/2025 87 AÑOS
9. Felipe Muñoz Acebes 05/05/2025 91 AÑOS
10. Amelia Iglesias del Ser 04/05/2025 83 AÑOS
11. Teresa del Ser Aceves 22/05/2025 69 AÑOS
12. Piedad Velázquez Lagunar 26/06/2025 84 AÑOS
13. Maurilia Escorial López 04/07/2025 88 AÑOS
14. Amparo de la Calle Baeza 28/06/2025
15. Jesús Lázaro Álvarez 13/07/2025 71 AÑOS
16. Librada García Cerezo 11/08/2025 99 AÑOS
17. M.ª Vicente de la Calle 16/10/2025 83 AÑOS
18. M. Ángel Muñoz Cuéllar 28/10/2025 69 AÑOS
19. Lourdes Cuéllar Cuéllar 07/11/2025 90 AÑOS
viernes, 16 de enero de 2026
PRECIPITACIONES EN VALLELADO, AÑO 2025
VALLELADO, PRECIPITACIONES 2025
Ángel Fraile de Pablo
Como cada principio de año, realizamos un pequeño análisis, en cuanto a las lluvias caídas en Vallelado. (Aclaro que no se trata de ningún registro oficial). Este análisis es a partir de los datos s que recoge Emiliano del Ser, y que amablemente nos facilita, desde hace ya muchos años.
Se han recogido en 2025, 475 litros/m2, una cifra, yo diría que aceptable, para lo que estamos acostumbrados últimamente. Hemos rebasado ya un cuarto del siglo XXI, y parece que fue ayer cuando le empezamos.
Los meses más secos, como ya suele ser habitual, han sido julio, agosto y septiembre. Los más lluviosos, como puede verse en el gráfico que expongo, enero, marzo junio y octubre.
La media de precipitaciones de los últimos 25 años es de 479 litros/m2, por lo que estamos más o menos en la media.
Analizando el gráfico donde aparecen las precipitaciones totales de los 25 años primeros de este siglo, comprobamos que han sido 11 años, los que han superado 500 litros/m2. El 2018 fue un año excepcionalmente bueno en cuanto a la cantidad de lluvia, con 765 litros/m2.
jueves, 15 de enero de 2026
HA FALLECIDO FERNANDO LÓPEZ FRAILE (FERNA)
Ha fallecido en Valladolid, a los 80 años de edad, el día 15 de enero de 2026, FERNANDO LÓPEZ FRAILE. Nos unimos al dolor de toda su familia, especialmente de su esposa CELIA VEGA DEL SER. De sus hijas MONTSE, MARTA Y LAURA LOPEZ VEGA. De su hijo político CHUCHI BAEZA. De sus hermanos FELICITAS, LAURA, ALFONSO, JOSÉ LUIS, JOSEFINA, (CELESTINO+), (JULIAN+). De sus nietos, JORGE Y ANDREA. De sus sobrinos, primos y demás familiares. D.E.P
martes, 13 de enero de 2026
OTRO EJEMPLO MÁS DE LA SINRAZON. LA C.H.D. DERRIBA LA PRESA MESA EN EL RÍO CEGA
Ángel
Se cumplen ahora precisamente 2 años desde que la Confederación Hidrográfica del Duero, dependiente del ministerio de MedioAmbiente yTransición Ecológica, derribara nuestra pesquera del río Cega. Sin importarles los que por aquí habitamos, y con unas razones más que discutibles. Para eso si que había dinero, y bastante, pero no les importa.
Hoy dos años despues de este atropello, por calificarlo suavemente, y nada más comenzar el año, como entonces, han derribado la pesquera del río Cega que se encuentra entre los pueblos de Veganzones y Cabezuela. esta pesquera era muy similar la que teniamos en Vallelado, y en un estado mucho mejor de conservación.Os pongo el enlace a la noticia del Adelantado de Segovia, donde podeis leer el relato final de otro gran atropello.
Y luego dicen que defienden los pueblos y la España Vaciada
LA CHD Y EL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE, DERRIBAN LA PRESA MESA ENTRE VEGANZONES Y CABEZUELA
domingo, 11 de enero de 2026
TEMPERATURAS MÁXIMAS Y MÍNIMAS EN VALLELADO, AÑO 2025
Ángel Fraile
Acabado 2025, vamos a resumir algunos de los datos que nos ha dejado el último año del primer cuarto del siglo XXI. Los datos corresponden a las temperaturas máximas y mínimas, recogidas de mi estación meteorológica, la cual podéis consultar día a día en la página de Vallelado, vallelado.net
Aclaro, que la estación empezó a publicar datos en el mes de marzo de 2025, por lo que me refiero solo a estos últimos 10 meses.
TEMPERATURA MÁXIMAS Y MÍNIMAS EN VALLELADO POR MESES EN 2025 (estación Fragua)
MES DE MARZO
MÍNIMA -3.4
MÁXIMA 27
MES DE ABRIL
MÍNIMA 0.4
MÁXIMA 27.2
MES DE MAYO
MÍNIMA 2.4
MÁXIMA 35.3
MES DE JUNIO
MÍNIMA 8.9
MÁXIMA 40
MES DE JULIO
MÍNIMA 8.8
MÁXIMA 39.3
MES DE AGOSTO
MÍNIMA 9.2
MÁXIMA 40.8 (11 DE AGOSTO)
MES DE SEPTIEMBRE
MÍNIMA 2.6
MÁXIMA 36.6
MES DE OCTUBRE
MÍNIMA 1.3
MÁXIMA 29.4
MES DE NOVIEMBRE
MÍNIMA -5.8 (22 DE NOVIEMBRE)
MÁXIMA 25.1
MES DE DICIEMBRE
MÍNIMA -4.5
MÁXIMA 15.4
En el gráfico que he realizado, y que os pongo a continuación, podéis verlo más claro
sábado, 10 de enero de 2026
EL NUEVO CENTRO DE SALUD DE CUÉLLAR ,PARECE QUE POR FIN SERÁ UNA REALIDAD
UNA EXCELENTE NOTICIA PARA VALLELADO
Y TODA LA ZONA BÁSICA DE SALUD DE CUÉLLAR
EN ESTE MES DE ENERO, COMENZARÁN LAS OBRAS DEL NUEVO CENTRO DE SALUD DE CUÉLLAR
jueves, 8 de enero de 2026
NOTICIAS MÁS VISITADAS EN ESTE BLOG DE NOTICIAS EN 2025
BALANCE DE LAS NOTICIAS DEL AÑO 2025.
ESTAS HAN SIDO LAS NOTICIAS MÁS VISTAS, POR LAS PESONAS QUE VISITAN ESTE BLOG DE DE VALLELADO
Ángel Fraile
Terminado el año 2025, es hora de hacer un pequeño balance de cifras en cuanto a esta página de vallelado.net que gestiona un servidor.
Son muchas las personas que entran regularmente para enterarse de las noticias, fiestas y demás eventos que hay en Vallelado, y sobre todo los que viven fuera y quieren estar informados. La actualidad la reflejamos en el Blog de noticias, con el título “Ultimas noticias”.
Las he ordenado de mayor a menor en cuanto al número de visitas de cada una de ellas, junto con el título que figura. Unas noticias son festivas, otras curiosidades, artículos sobre historia y costumbre y también los fallecimientos que se producen a lo largo del año en Vallelado, además de otros fallecimientos que se producen fuera, pero corresponden a personas que tienen algún vínculo con Vallelado, y que las familias nos han pedido que les publiquemos para conocimiento general.
La media mensual aproximada de visitas totales, es de unas 14.000 entradas, tanto a las noticias más actuales como las más antiguas que se pueden ir buscando, con el buscador que aparece en la parte superior (con poner una palabra del título en el buscador, se localizan. En la parte derecha hay una columna con los títulos publicados del mes en curso y luego por meses se pueden ver las demás noticias.
Llevamos con la página desde el año 2002 y el blog donde están las ÚLTIMAS NOTICIAS, se colgó en el 2010.
ESTAS SON LAS NOTICIAS Y ENTRADAS MÁS DESTACADAS, POR NÚMERO DE VISITAS, JUNTO CON LA FECHA DE PUBLICACIÓN
Picando en el enlace inferior que está en azul, podéis volver a ver la noticia
26/08 1477 visitas Programa de fiestas
25/ 08 1222 visitas La Bienvenida a Vallelado de Pili Carmona
LA BIENVENIDA A VALLELADO DE PILI CARMONA
15/02 1042 Ha fallecido Begoña
07/05 987 Semblanza del rubio
SEMBLANZA DEL RUBIO, UN HOMBRE BUENO
08/01 945 Se incendia una chimenea
SE INCENDIA UNA CHIMENEA EN VALLELADO
19/08 809 Acceso estación meteorológica
ACCESO A LA NUEVA ESTACIÓN METEOROLÓGICA
06/02 799 Celebración de Santa Águeda
22/05 798 Fallece en Pedrajas
FALLECE EN PEDRAJAS TERESA DEL SER ACEVES
08/01 710 Una pequeña pero grande historia
UNA PEQUEÑA, PERO GRANDE HISTORIA
27/02 671 Noticias hemeroteca…
28/05 663 Ha fallecido Teresa Lagunar
13/07 643 Ha fallecido Jesús Lázaro Álvarez
HA FALLECIDO EN SEGOVIA JESÚS LÁZARO ÁLVAREZ
27/08 633 celebración quintos nacidos en 1955
CELEBRACIÓN DE LOS QUINTOS NACIDOS EN 1955
28/10 607 Ha fallecido M. Ángel Muñoz
15/04 601 Degustación del cerdo
08/03 597 recordando
16/05 583 Procesión de San Isidro
01/05 530 Ha fallecido Eulogio Muñoz
HA FALLECIDO EULOGIO MUÑOZ (EL RUBIO)
20/05 514 Paella solidaria
PAELLA SOLIDARIA CONTRA EL CÁNCER
04/07 502 Justo el Cartero
martes, 6 de enero de 2026
NUEVA TEMPERATURA MÍNIMA EN VALLELADO, EL DÍA DE REYES
Hoy 6 de enero, festividad de los REYES MAGOS, hemos registrado en Vallelado, la temperatura mínima de este año recien comenzado. A las 9 de la mañana se registraban en la estación del casco urbano -7.1º C.
A las 10, aunque asomaba timidamente el sol, todavía el termómetro marcaba -5º.
Los Reyes Magos han tenido que tirar de abrigo, para poder repartir los regalos. Buen día de Reyes para todos.
lunes, 5 de enero de 2026
PREMIOS Y RELATOS DEL PRIMER CERTAMEN DE RELATOS CORTOS DE ASOMUVA
El domingo 4 de enero de 2025, como estaba anunciado, se han entregado los premios a los ganadores del primer certamen de relatos, que ha organizado ASOMUVA. El tema de este primer certamen llevaba el título: “La Navidad Rural”.
El certamen estaba divido en tres categorías: INFANTIL, JUVENIL O JUNIOR Y ADULTOS.
En la categoría de ADULTOS, se han presentado seis relatos.
En la categoría INFANTIl, solo un relato
En la categoría JUVENIL, no ha habido participantes
ESTOS HAN SIDO LOS NOMBRES DE LOS PARTICIPANTES Y EL TITULO DE LOS DISTINTOS RELATOS EN CADA CATEGORIA:
CATEGORÍA ADULTOS:
“El duendecillo de la Navidad”. M.ª Ángeles Cuéllar Muñoz.
“La gata blanca nos hizo la Pascua”. Ángel Fraile de Pablo.
“Las Navidades de mi infancia”. Angelines Pascual Muñoz.
“Las Navidades más entrañables”. Nati Cerezo Velasco.
“Nostalgia”. Maru González Gómez.
“Recuerdos de Navidad que saben a gloria”. Pilar Carmona.
CATEGORÍA INFANTIL.
“Navidad en Vallelado”. Manuel Zancajo
CATEGORÍA JUVENIL: No ha habido participantes.
El primer premio en la categoría de Adultos ha sido para Pilar Carmona con el relato titulado: “Recuerdos de Navidad que saben a gloria”.
En la categoría infantil, con un solo participante, el premio ha sido para este valiente niño, Manuel Zancajo con el relato: “Navidad en Vallelado”.
Llama la atención que tan solo se haya presentado un relato en la categoría infantil, y ninguno en la categoría juvenil. Resulta un poco decepcionante, al menos bajo mi punto de vista, que de los niños de la escuela no haya habido participación, aunque según nos cuenta la directiva de ASOMUVA, se les había informado debidamente.
Es importante que a los niños y jóvenes se les hable, de la familia y del lugar donde viven, para que asuman como propio el lugar de nacimiento de ellos y de sus padres. Esta ha sido una bonita oportunidad para que dieran rienda suelta a su imaginación y contasen como viven ellos La Navidad. Es un buen ejercicio mental para desarrollar sus capacidades y su imaginación. También es importante inculcar a los más pequeños, y a los jóvenes valores dentro de la familia, y en entorno donde viven, para que el día de mañana recuerden sus raíces y el lugar donde se hicieron adultos.
Mi agradecimiento a ASOMUVA, especialmente a la directiva actual: Mª Ángeles, Beatriz, Carmen y M.ª Jesús, por la ilusión, el trabajo y el empeño que ponen para organizar este tipo de actos culturales, y otros, y para animar y dinamizar el pueblo
Gracias a todos los participantes, por la ilusión que han puesto en la redacción de los relatos.
También al jurado, que ha estado compuesto por Maite Esteban, Natalia Aceves y Nuria Tardáguila, todo un lujo de tres especialistas en la materia, que ha dado categoría a este primer certamen.
A continuación teneis las fotos del acto de entrega de premios, así como los relatos ganadores y todos los que han participado, por si quereis leerlos detenidamente.
Que siga la ilusión para que el año que viene se pueda repetir este entreñable y bonito certamen.
RECUERDOS DE NAVIDAD QUE SABEN A GLORIA
(primer premio categoría adultos)
Pilar Carmona
Era una tarde fría de diciembre en Vallelado, mi pueblo en Segovia, donde en invierno huele la calle a leña y a risas familiares. El cielo se había vestido de un gris elegante, y de vez en cuando caía un poquito de nieve, como si los ángeles sacudieran sus mantas viejas para decorar el pueblo.
En casa de los abuelos, la Navidad empezaba de verdad cuando el abuelo se ponía su sombrero y con voz misteriosa, medio en broma, medio en serio, decía: A ver quién me trae una piña bien gorda para la gloria. Y ahí salíamos disparados, los siete nietos, corriendo como cohetes por el jardín y hasta por el gallinero, a ver quién encontraba la más grande. ¡Esta parece la cabeza de un dragón! Gritaba la más pequeña, y todos nos reíamos.
Cuando traíamos la piña ganadora, el abuelo la ponía en la gloria, que calentaba todo el suelo del salón. ¡Un poco de periódico, una gran piña... y allá va la leña!, decía guiñando el ojo. En segundos el suelo, se entibiaba y nosotros nos tirábamos como lagartos al sol... solo que con jerséis, gorros y bufandas de colores que nuestras madres habían tejido con lana.
Mientras, la abuela canturreaba villancicos en la cocina y el aroma a cocido, lechazo al horno y conejo guisado, se esparcía por toda la casa. ¡Aquí huele a gloria, y no solo por la chimenea!, bromeaba el tío soltero. Y todos nos reíamos.
De vez en cuando, la abuela aparecía con una bandeja de galletas recién hechas y una cafetera que burbujeaba como si contara secretos. ¡No probéis ninguna antes de la cena!, decía guiñando un ojo. Pero siempre faltaban un par de ellas, y los más pequeños tenían las mejillas llenas de azúcar y chocolate.
El salón se llenaba de historias y recuerdos. El abuelo, con voz profunda y manos llenas de cicatrices del campo, contaba cómo vivió la Navidad durante la guerra, cuidando los caballos de la tropa de caballería. Y cómo en la posguerra tuvo que emigrar al noreste de España, para sacar a sus cuatro hijos pequeños adelante, porque no tenían tierras que cultivar para todos.
Vivian en un pueblo entre montañas, cubierto de nieve en invierno, sin calefacción, ni gloria...pero con algo más fuerte: ¡amor y familia!
La abuela completaba los relatos, contándonos cómo crio a cinco hijos en plena posguerra, porque la más pequeña nació allí, en un pueblo cerca de Francia. Como inventaban juegos con piedras y palos, como hacían muñecas con trapos, como preparaba sopas con lo que podía y como cosía la ropa para todos, hasta le ponían medias suelas a las botas cuando estaban gastadas.
Nos contaba de las naranjas, avellanas y nueces que los Reyes dejaban en sus zapatos, y nos recordaba que ahora, rodeados de nietos y con la casa llena de luz y calor, aquello si era un milagro de Navidad.
Todos escuchábamos en silencio, incluso los adultos, aunque ya hubieran oído esas historias mil veces.
Afuera el jardín brillaba con luces de colores que parpadeaban como luciérnagas. Y nosotros bien abrigados, jugábamos a ver quién lanzaba la bola de nieve más lejos, tratando de no romper la ventana de la cocina. Yo que era la mayor tenía el récord... hasta que la bola de nieve de uno de los chicos salió volando y... ¡PLAF! Se estrelló al lado del lechazo que la abuela había dejado orear junto a la ventana. ¡El lechazo volador! gritó uno de los pequeños. Y todos nos reímos hasta dolernos la barriga, corriendo a contárselo a nuestros padres.
Los adultos seguían con sus anécdotas de cuando eran críos, y casi ni nos hicieron caso. Así que pusimos el radiocasete del abuelo, uno negro que sonaba como si hubiera bebido café de la abuela. Rebobinamos la cinta con un bolígrafo para escuchar otra vez el villancico que nos sabíamos de memoria.
¡Campana sobre campana!
Al abuelo se le iluminó la cara, y nos contó que, cuando era joven, se quemó la iglesia de piedra del pueblo, un 17 de agosto de 1955, y que la gran campana estuvo años tirada junto a la plaza. Los niños se metían dentro a jugar al escondite. Y la campana tenía una leyenda: "Campana María me llaman, cien quintales peso y quien no crea, que me lleve a peso".
Después de cenar no faltaron los chistes. El de la piña y el periódico, el del perro que se llamaba mis... nos partía de risa a todos.
Al final de la noche, cuando el cansancio podía más que nada, nos arropábamos en el sofá con una de las mantas de la abuela. El abuelo nos miraba y decía: No siempre tuvimos tanto, pero siempre tuvimos familia.
Apagábamos las luces y todos dábamos gracias a Dios por esos momentos.
Hoy todavía recuerdo con emoción aquellas Navidades felices de Vallelado.
EL DUENDECILLO DE LA NAVIDAD
M.ª Ángeles Cuéllar Muñoz
Cada 24 de diciembre, la casa de nuestros abuelos se convertía en posada para toda la familia, a lo largo de este día, poco a poco se iba llenando, llegábamos de forma escalonada al mismo destino. Bolsas de comida, maletas, y paquetes y más paquetes...iban llenándolo todo.
El bullicio convertía la casa en algo, que nosotros, los más pequeños, sentíamos como mágico, la alegría navideña inundaba cada rincón y con todas las rutinas alteradas, nosotros lo aprovechábamos todo, ¡ya lo creo que lo aprovechábamos!
Ansiábamos salir a la plaza llena de nieve. La nieve era símbolo del invierno y de los adornos de navidad. Con palas y botas que encontrábamos en el viejo pajar, abríamos un camino central entre aquel manto blanco, que para nosotros era una auténtica autopista donde poder deslizarnos en el hielo que quedaba por encima del asfalto.
Al atardecer, todavía recuerdo los mandiles de mi abuela saliendo a bailar al mismo son, de todos los colores, de todos los modelos, todos eran igual de útiles en la preparación de la cena de nochebuena. Un gran ruido en la cocina, cacerolas, pucheros y sartenes desprendían un aroma a hogar y por el horno se escapaba un olor rico, casero y lleno de cariño como ingrediente principal.
En aquellas viejas escaleras de madera, los niños llenos de felicidad, jugábamos, gritábamos, subíamos y bajábamos y después de la disputada tarea de elegir cama y calentarla con ladrillos, metidos previamente en la gloria, buscábamos ropas viejas con las que disfrazarnos y más tarde montar nuestro propio belén.
Como cada 24 de diciembre aquella querida casa del pueblo se llenaba de vida. En el salón; el parte, el posterior mensaje, el anhelo de los abuelos pidiendo un poco de silencio y tranquilidad, que nunca llegaba, para poder escucharlo.
Apiñados como si de un puzle se tratara, comenzaban las bandejas de comida a pasar de mano en mano; risas, bromas, chistes mezclados con intentos de conversaciones serias nos llevaban a los brindis y los turrones, con los mejores deseos de salud y paz para
Y colgado de la lámpara, un invitado muy especial, que nos vigilaba a todos, al que no tocábamos por miedo a que desapareciese su magia, perdiese sus polvos mágicos y dejase de comunicar a los Reyes Magos nuestro buen comportamiento.
Era nuestro duendecillo de la navidad que cada año nos iluminaba con ilusión y nos animaba a jugar, a soñar despiertos y a crear recuerdos inolvidables en estas fiestas, un duende que, mientras duró, nos llenó de paz el alma y de alegría el corazón.
Los recuerdos de la infancia en estas fechas nos enseñan, a lo largo de los años, que la Navidad es para quererse en familia.
LA GATA BLANCA NOS HIZO “LA PASCUA”
Ángel Fraile de Pablo
Estábamos en diciembre, muy cerca ya de la Navidad, Los días habían acortado y el tiempo era propiamente invernal. A media tarde llegó mi padre del campo, había estado poniendo ajos desde por la mañana. Mi madre se sorprendió que llegara antes que otros días, porque todavía había luz. Subiendo las escaleras y antes de entrar en la cocina dijo: “Me he venido antes porque está empezando a nevar y el camino se ponía peligroso para venir montado en el macho”. Al rato, llegamos mi hermana y yo de la escuela, felices porque nos habían dado las vacaciones de Navidad. Nos presentamos corriendo, como siempre, para merendar enseguida y salir a la calle a jugar. Pero la tarde estaba cruda, y mi madre nos dijo que no saliéramos, que íbamos a poner “El nacimiento”. Nos pusimos muy contentos. Nos comimos la pastilla de chocolate que previamente mi madre había colocado sobre la chapa de la cocina para que se derritiera y así untar el pan. Era nuestra merienda habitual. Nos dimos prisa y bajamos al portal, donde colocaríamos el Nacimiento, en una mesa de madera, junto a la puerta que daba a la cuadra de los machos. Sacamos las figuras de una caja que teníamos guardada. Las figuras eran de barro cocido y pintadas. Colocamos en el fondo de la mesa una zona de serrín de la carpintería del Sr. Félix, y dejamos un espacio para colocar musgo que cogeríamos en el sombrío de la cuesta. El portal de Belén le hicimos con grandes roñas que teníamos del pinar, con las que atizábamos la lumbre. Nosotros ayudamos a mi madre, que era la verdadera maestra en colocar este Belén cada año. Todos los años comprábamos alguna figurita nueva. Estas las adquiríamos en la tienda de la Sra. Bibiana, que estaba en el callejón de la plaza de Modesto Fraile. La tienda y el pequeño escaparate se llenaba de juguetes en esta época, donde los niños mirábamos embelesados con la variedad que había. Esto nos ayudaría a escribir la carta a los Reyes Magos… ¡Qué ilusión!
Terminamos de poner el nacimiento ya anochecido. Ya mi padre estaba en la cocina desgranando ajos para el día siguiente, por lo que le echábamos una mano en esta laboriosa tarea, que hacíamos al calor de la cocinilla. Después a cenar, a dormir, pues todavía no teníamos televisión.
A la mañana siguiente, nada más levantarnos, vimos por la ventana de la cocina, que daba al corral, cómo de las tejas colgaban unos largos carámbanos de hielo. Tras desayunar salimos a la calle, sin importarnos el frío. Cerca de la plaza nos encontramos con otros chicos que habían salido también. De algunos tejados que estaban bajos rompíamos los carámbanos y como si de un rico helado se tratase chupábamos el hielo. Sí que nos advertían los más mayores, y nuestros padres, que no lo hiciésemos, pero podía más el deseo y la diversión, que obedecer. Ese día llegamos a casa con las manos moradas del frío del ambiente y del hielo. Enseguida nos arrimamos a la lumbre para entrar en calor.
Al día siguiente ya era nochebuena. Mi madre, ya por la mañana empezó a cocinar parte de la cena, que sería como otros años, un poco especial. Mis dos hermanos mayores llegaron por la tarde en el coche de línea de Valladolid, donde estaban internos estudiando, ya estábamos todos en casa. Esa noche cenamos el gallo que habíamos tenido durante varios meses en el corral. De primero unas ricas sopas de ajo para entrar en calor; para terminar algunos dulces, que consistían en un flan de huevo casero y un turrón hecho con azúcar y cacahuetes o almendras, que conocíamos como “cagadillo”, y que se hacía en la sartén. También algo de turrón duro, y bien duro, pues teníamos que partirlo con un buen cuchillo y un martillo. Después de cenar toda la familia jugábamos a las cartas, y ya tarde todos a dormir. Las sábanas estaban muy frías, por lo que metíamos en el horno un ladrillo macizo que nos serviría para calentarnos los pies.
El día de Navidad acudíamos a misa, todos en familia, con la ilusión de ir a adorar al Niño. Nos daban dos reales o una peseta para echar en el canastillo, cuando fuésemos a besar al Niño Jesús, al terminar la misa. Con qué ilusión íbamos los niños delante de nuestros padres.
Los chicos más mayores y nosotros detrás de ellos, al anochecer, recorríamos las calles cantando villancicos. De vez en cuando, cambiaban alguna la letra de ellos, y … con el estribillo: Ande, ande, ande, la Marimorena, ande, ande ande que es la Nochebuena, y luego alguna estrofa: Una vieja se comió kilo y medio de sardinas, y estuvo toda la noche, sacando del …espinas. Y seguía el estribillo: Ande, ande, ande…Se improvisaban estrofas graciosas, un poco subidas de tono, que todos repetíamos, grandes y chicos.
Llegó el día de los Reyes Magos, a los que habíamos escrito la carta que la depositábamos en el buzón de correos, a la puerta de Justo el Cartero. La noche anterior, nos acostábamos temprano con la gran ilusión de ver al día siguiente los regalos que nos habían dejado. Nada más levantarnos corríamos a ver lo que teníamos junto a los zapatos. Se me iluminaron los ojos cuando vi que me habían dejado una gran caja con varios juegos: “Juegos reunidos Geiper”.
Cuando todos estábamos en la cocina viendo los regalos, se oyó un fuerte golpe procedente del portal. Enseguida bajo mi madre, encontrándose que, en el suelo, junto al nacimiento, había varias figuritas rotas, y uno de los Reyes Magos hecho añicos. Observó como salía la gata blanca corriendo hacia la cuadra. Parece ser, que ésta había saltado sobre el Belén, no sabemos con que intención, pero nos había hecho la Pascua, rompiendo varias figuritas. Qué fastidio, pues tendríamos que reponerlas al año siguiente.
LAS NAVIDADES DE MI INFANCIA
Angelines Pascual Muñoz
Nací en un pueblo pequeño y frío de Castilla, era una niña con mucha ilusión porque llegaba la Navidad, lo sentía desde mi corazón como la mejor fiesta del año.
Navidad era época de vacaciones y con mis amigas jugaba en la calle, pues era el lugar donde nos reuníamos a jugar, aunque hiciera mucho frío.
El día de Nochebuena disfrutaba mucho con mi familia, era una noche especial y al día siguiente Navidad, todos a misa en familia y a adorar al Niño Jesús, entonces todo el pueblo acudía y era preciosa, las jóvenes cantaban muchos villancicos y se respiraba un aire fresco maravilloso, navideño. Ese día no faltaba en casa buena comida y de postre los típicos turrones y demás dulces navideños que hacían la delicia de todos, pero de los más pequeños aún más.
Luego el día de Nochevieja nos juntábamos con los vecinos y familiares toda la familia y era costumbre jugar a las cartas, no había televisión.
En casa nos gustaba poner el Belén, era pequeño y pobre, al principio hacía con mis hermanos figuras de cartón y poco a poco fuimos comprando figuritas de barro.
La fiesta de los Reyes Magos era mágica, pedía muchos juguetes, pero cuando llegaba ese día no me traían todo lo que había pedido, no me importaba, la ilusión seguía y quedaba muy contenta y con mucha alegría.
Aún recuerdo que en mi fantasía, cuando me levantaba la mañana de Reyes, salía a la puerta de la calle, y en el barro (las calles no estaban arregladas) veía las pisadas de los camellos y le decía a mi hermano isal a la puerta que se ven las huellas de los camellos de los Reyes!) y él disfrutaba igual que yo ¡Bendita inocencia!
Cuando fui mayor ya la Navidad me sigue gustando, aunque todo ha cambiado, ahora todo son recuerdos y añoranzas por los seres que se fueron y no volverán
Pero la niña sigue disfrutando de estas fiestas, pues para mí lo importante es la llegada del Niño Dios al que le pido que nunca deje de creer en el milagro de la llegada de Dios al mundo.
¡La vida no me ha tratado todo lo bien que me hubiera gustado, pero soy afortunada y sigo creyendo en la Navidad! FIN!
LAS NAVIDADES MÁS ENTRAÑABLES
Nati Cerezo Velasco
Elsa y Gus eran dos hermanos adolescentes que estaban demasiado enganchados a los móviles. Ese año, cansados sus padres de las malas notas debidas a este problema; les llevaron al pueblo con sus tíos. Estarían castigados quince días sin móvil; todas las vacaciones de Navidad.
De camino al pueblo, no hacían más que quejarse a sus padres por este castigo tan injusto, según ellos. Además al pueblo al que iban, era muy pequeño, de dos cientos cincuenta habitantes. Les parecía que no podían hacer nada allí, que se aburrirían como ostras, enseñados al ajetreo de la ciudad de dónde venían.
Llegaron al pueblo donde sus tíos Tino y Josefa, acompañados de su hijo Álvaro, les estaban esperando.
Álvaro, más mayor que ellos, teletrabajaba desde casa, pero tenía también vacaciones y acompañaría a sus primos todos los días que estuvieran en el pueblo.
Se saludaron y metieron su equipaje dentro de la casa. Los padres se marcharon, pues ya lo tenían hablado con sus tíos y su primo.
¡Vaya morro que tienen; un morro que se lo pisan! dijeron los hijos al verlos marchar.
El primo Álvaro se les llevó enseguida, sin dejarlos ni pensar, a la plaza del pueblo, donde habían quedado para ir al pinar a recoger musgo, roñas y cosas adecuadas para poner en el Belén que iban hacer para el pueblo.
Fueron en dos coches; ellos tres y cuatro más; dos más jóvenes y dos más mayores. Los más jóvenes, Andrés y Merche, pronto hicieron buenas migas con ellos, eran más o menos de la misma edad y también estaban de vacaciones de Navidad en el pueblo. Hacía mucho frío, pero iban muy bien abrigados con abrigos, gorros, bufandas y guantes.
Los más mayores iban diciendo lo que debían coger: un buen musgo, las piñas más pequeñitas y bonitas, unas roñas anchas, etc. Cuando estaban recogiendo todo esto, se les cruzaron unos corzos que andaban por el pinar. A Elsa y a Gus les hizo mucha gracia y asombro ver aquellos animales por allí, que sólo habían visto en la televisión. ¡Hasta un Bambi! dijo Elsa, al ver al más pequeño con manchas claras por su cuerpo marrón.
Cuando lo tuvieron todo, regresaron al pueblo; que estaba cerca. El pueblo no es que fuera nada del otro mundo, pero el paisaje del pinar estaba bien bonito.
Al llegar al pueblo, dejaron los coches a la puerta del Centro Social, que así llamaban a un enorme cuarto donde se realizaban todas las actividades del pueblo. Tenía su pequeña cocina, dos servicios y un cuarto más dentro, donde pasaban consulta un día a la semana el médico y el enfermero. Allí les estaban esperando otras cinco personas con las mesas ya preparadas para montar un hermoso
Belén. Lo hacían con mucha ilusión y empeño. Este año, si era del gusto del jurado, les darían un premio. Participaban todos los pueblos de la comarca que quisieran hacer un Belén.
Empezaron a sacar todas las figuras y cosas que tenían cuidadosamente guardadas de los años anteriores. Al sacar el mural de cartulina grande que ponían en la pared, el cual tenía pintado un hermoso cielo estrellado, se rompió, con el disgusto de todos.
Enseguida; Gus dijo que su hermana dibujaba muy bien. Andrés y Merche se ofrecieron a pintar también con ella. A Elsa, esto la hizo ilusión, ya que la gustaba mucho y hacía bastante tiempo que no dibujaba.
Se les pasó el tiempo volando y montaron como la mitad del Belén, el resto lo montarían al día siguiente.
Hicieron chocolate en la cocina del Centro. A la hora convenida, empezaron a llegar todas las personas del pueblo que quisieron. Se tomaron el chocolate con bizcocho que tenían también, después se fueron todos a la plaza del pueblo, que era rectangular; en el centro estaba la fuente de piedra redonda, que en medio tenía una columna con dos caños, uno enfrente de otro y una bola de piedra encima.
Un poco más retirado, había un árbol de enebro que tenían muy bien adornado con cintas y luces.
En un lateral hicieron una hoguera para calentarse y asar castañas encima de una plancha de hierro.
A su alrededor, pusieron dos mesas con turrones y polvorones. Fueron entonces al lado del árbol adornado y se pusieron a cantar villancicos. A pesar del frío que hacía, todos sentían el calor de la ilusión, de las ganas de celebrar la Navidad juntos y a pesar de tener muy poco, lo tenían todo.
Fueron las Navidades más entrañables de sus vidas, las más bonitas.
Todos los días por las mañanas, solían ir a la laguna del pinar, que tenía una caseta para observar las aves y con los prismáticos de su primo Álvaro, pasaban buenos ratos mirando los patos salvajes y animales que pasaban por allí.
Empezaron a ir después de terminar el Belén, que por cierto; el jurado sí que alabó mucho su labor y el mural de la noche estrellada, pero no les dieron ningún premio. Tampoco les importó mucho, ya que le siguieron haciendo los años posteriores con la misma ilusión y las mismas ganas.
Parece mentira que lo que empezaba con un castigo, acabara siendo una bendición. Elsa y Gus se dieron cuenta que con las cosas más pequeñas, las personas se hacían más grandes.
Aprendieron a vivir, a morder y saborear esos pequeños y buenos momentos que la vida nos pone por delante.
Papá Noel, ese año les trajo unos prismáticos y unas libretas en blanco, donde Elsa llenó de dibujos.
Pintó su primer Bambi y los patos y pájaros de la laguna.
Los Reyes Magos, les trajeron un telescopio, que dejarían en el pueblo para regresar cuando pudieran. Y lo hicieron siempre, sobre todo en Navidad.
NOSTALGIA
Maru González Gómez
Ya estaba anocheciendo, casi habíamos terminado de recoger la cocina de la comida y dejar algo preparado para la noche, pero estos días de pleno invierno la noche nos alcanza rápido.
Ángela se había acurrucado con la manta de cuadros y un libro en el sofá, cualquier otro año ya estaría organizando para salir a dar una revolada de villancicos y brindar con champán antes de cenar, la tarde de Nochebuena siempre la había gustado y la emocionaba año tras año, pero este año no; cierto es que había tenido unos meses difíciles, cambió de trabajo, pérdidas cercanas, cambios de rutinas... en fin, por mucho que ella pensara en que era Nochebuena, su cuerpo y su cabeza este año estaban bloqueados.
Había recibido varios mensajes, las típicas felicitaciones de las fechas y, varios de amigas y amigos que ya habían llegado al pueblo y querían quedar a la tradicional revolada y brindis; pero Ángela no contestaba a nadie; estaba en el sofá recordando en su cabeza como cambiaba la vida, lo que cuesta aceptar los cambios, madurar e ir adoptando y adaptando un rol en cada etapa de la vida; sentía que había llegado el momento de dejar la revolada y el brindis, la gente más joven podría tener esa iniciativa y salir, y ella, podría quedarse en casa y preparar para que cuando todos llegaran ya estuviera la mesa puesta;
porque en su casa, todos salen al brindis de antes de cenar, solo que a unos se los alarga más que a otros... y hay quien siempre llega con los platos en la
El reloj iba avanzando, todos se iban yendo de casa; los había dicho que sí que saldría por no dar explicaciones, pero esa Nochebuena, sería la de su cambio y no se movería de casa.
El reloj marcaba las 19:45, Ángela tenía sentimientos encontrados, el teléfono no paraba de sonar y a ella la caían lágrimas por la mejilla. Se escuchaba el bullicio de la calle por la ventana y las campanadas del reloj de la plaza, minutos después a su puerta había demasiado alboroto, ¡¡gritaban Ángela te estamos esperando!!; Feliz Navidad!!!" pero ella, no estaba dispuesta a dar el paso de salir, hasta que reconoció la voz. De repente, alguien en solitario
empezó a cantar Noche de paz, su voz era inconfundible, su amigo Lucas estaba aquí. Lucas llevaba tiempo viviendo en Holanda y por trabajo, por no coincidir en viajes, cuando él venía al pueblo Ángela era la que estaba fuera;
llevaban cerca de tres años sin verse, y este año, justo este año, Lucas estaba aquí, Ángela no daba crédito, así que tuvo que asomarse a la ventana para emocionarse aún más. Lucas, Andrea, Lucía y Esti estaban allí empezando la revolada.
Los cinco habían sido inseparables en su infancia, adolescencia y toda la vida, porque aunque no se esté cerca de presencia, se estaba cerca de corazón; sus amigos esa tarde de Nochebuena no la dejaron quedarse en casa, sin arreglar y con las lágrimas en los ojos Ángela cogió su pandereta y se unió a la revolada; una revolada con un significado más grande aún que otros años, estaban todos allí, el simple hecho de ver a sus amigos juntos la hizo olvidarse de toda la carga que llevaba de los últimos meses y comenzar una vez más, unas bonitas Navidades rodeada de sus amigos del alma.
NAVIDAD EN VALLELADO
(Primer premio categoría infantil)
Manuel Zancajo
Érase una vez en Vallelado en un pueblo pequeño con aproximadamente de 750 habitantes. Bueno, vamos a contar las tradiciones de Vallelado, primero lo que se hace en Vallelado. Antes o después del puente es decorar las casas y poner la decoración en el pueblo como poner el árbol de navidad en la plaza de la iglesia, después lo que hacen los niños es escribir la carta de papa Noel y los reyes para que se vayan preparando para lo que vayamos a pedir.
Después, se suele hacer la matanza cuando hace más frio y luego se preparan los chorizos y salchichones. Luego en todos los sitios del mundo viene papa Noel que pedimos nuestros regalos que habíamos escrito. Y ese mismo día también solemos comer todos con nuestros familiares y lo pasamos muy bien. Después de todo eso, en Vallelado vienen los reyes y bajan por la montaña y ahí lo pasamos muy bien. Luego al día siguiente esperamos los regalos que habíamos escritos y estamos demasiados felices y quedamos para que nos lo vean nuestros amigos.
Y la verdad que los fuegos artificiales de verdad están muy chulos que tiran al final. Y así son las fiestas de Vallelado y la verdad que luego los mayores o todos los que tengan peña suelen que dar a cenar en las peñas. Muchas gracias por leer este cuento y muchas felicidades a todos y que os traigan muchos regalos papa Noel y los reyes magos.







