viernes, 4 de abril de 2025

INAUGURACIÓN DEL NUEVO AYUNTAMIENTO EN EL AÑO 1958

 LA INAUGURACIÓN  DEL NUEVO AYUNTAMIENTO DE VALLELADO,  Y OTRAS OBRAS, EN JULIO DE  1958


      Ángel Fraile

    En el año 1958, se terminó la obra del nuevo ayuntamiento de Vallelado. El 14 de julio fue inaugurado oficialmente, asistiendo al acto el gobernador civil de Segovia de la época. Por estas fechas cercanas al 18 de julio, era costumbre de las autoridades de la época, de inaugurar obras en los pueblos de la provincia. En esta ocasión, visitaron distintos pueblos para inaugurar las distintas obras que se habían ejecutado. Después de visitar por la mañana varios pueblos segovianos, por la tarde le tocó el turno a Vallelado para inaugurar el nuevo ayuntamiento, así como la instalación de lámparas fluorescentes de alumbrado público en las calles. Estas lámparas fluorescentes sustituían a las tradicionales bombillas, y para aquellos años era una gran novedad, al igual que hoy pueden ser las lámparas led;  se inauguraron también distintas obras de alcantarillado que se habían realizado El importe total ascendía a 1.320.598 pesetas.  Acabada la construcción del consistorio se puso en marcha la construcción de la iglesia. El tiempo que esta estuvo en obras, todos los oficios religiosos se trasladaron al salón de la planta baja del ayuntamiento, utilizado como iglesia. 

    El reloj que estaba en la parte norte de la torre de la iglesia, aquel que regalo el industrial nacido en Vallelado, D. Modesto Fraile Gómez, del que hemos publicado en esta página un artículo dedicado a este acontecimiento, y que ya hemos comentado más de una vez. Con la intención de poner este reloj y su maquinaria en el nuevo ayuntamiento tuvieron la buena idea de construir una pequeña torre y en cada uno de los lados colocar una esfera para que dicho reloj se viera desde todos los puntos cardinales. También se colocó la campanita, que hoy vemos en lo alto para que diera las horas. Este reloj en aquellos años era de gran ayuda para los trabajadores del campo, cuando los relojes de muñeca y bolsillo no eran muy habituales. 

    Parece que la construcción del nuevo ayuntamiento no duró demasiados años en buen estado, pues 38 años después, ocurrió que una parte de este edificio se vino abajo de forma inesperada: 

    En el mes de agosto de 1993, por la tarde, hubo una tormenta que descargo agua y granizo. Como consecuencia de ello, el balcón del ayuntamiento cayó de forma repentina y  sin que hasta entonces se hubiera notado que algo no iba bien. Lo curioso es que parecía que había sido cortado a cuchillo, como cuando partimos con la mano una tableta de chocolate.  Milagrosamente no hubo desgracias personales. Digo milagrosamente, porque unos minutos antes de caerse, habían estado sentados en las escaleras que hay  debajo del balcón, un grupo de jóvenes del grupo de danzas Bieldo, que estaban esperando el autobús que les llevaría a otro pueblo donde iban actuar con el grupo. Podemos imaginar lo que hubiera ocurrido de estar estos jóvenes abajo. Tras el suceso y en los días posteriores, todo el pueblo se preguntaba el porqué de haberse caído el balcón como cortado a cuchillo, ya que el balcón descansaba en vigas de hormigón. Más tarde se comprobó que el hormigón utilizado en la construcción de todo el edificio estaba en malas condiciones, por un problema del mismo. La enfermedad o problema, era lo que se dio en llamar como “Aluminosis”. Este problema se manifestaba en las vigas de los forjados. Al cabo de algunos años este hormigón había perdido sus propiedades de resistencia haciéndose más poroso. El agua se fue filtrando en los forjados de las vigas del balcón, sin que nadie lo detectase. El punto final fue aquella tormenta de agua y granizo que acabó por reblandecer todo el conjunto cayendo al suelo de una sola pieza

    Era pleno verano y las fiestas no estaban lejos. Imaginamos lo que hubiera ocurrido si el balcón se viene abajo cuando las autoridades y vecinos se encuentran en el balcón, y además hay personas en la parte de abajo. No quiero ni pensarlo. La divina providencia en esta ocasión estuvo de nuestro lado. 

    Se pudo comprobar por los técnicos correspondientes, que toda la estructura del Ayuntamiento tenía el mismo problema de lo que también se llamó como la “Fiebre del hormigón”, por lo cual se decidió actuar de forma importante, haciendo la obra correspondiente para rehabilitar y sanear todo el edificio.

    En el año 1986 ya estaba ejecutándose dicha obra, donde se colocó un nuevo balcón, similar al anterior, y se repararon las grandes deficiencias habidas. Una gran obra de rehabilitación.  Mientras duraron las obras, las dependencias municipales se trasladaron al edificio conocido como La Cilla. 

    Este edificio también se rehabilitó hace unos años, pues tenía una construcción deficiente con grandes humedades en la parte baja, pero hoy luce espléndido con varias dependencias, entre otras el juzgado comarcal, y en la parte de abajo un gran centro social, y sala de exposiciones.  

    Esta es la pequeña historia del edificio del actual ayuntamiento. Aquí queda escrito. También esto forma parte de nuestra historia, y es necesario que lo conozcan los más jóvenes que no lo vivieron personalmente. 

    Os pongo los recortes de la noticia del Adelantado de Segovia, cuando se inauguró en 1958, y una fotografía del ayuntamiento del año 1996 en plena obra de restauración, tras caerse el balcón.

    


    Además de la desgracia que podía haber originado la aparatosa caída, hay que dar gracias, porque fue el aviso para poder comprobar las deficiencias estructurales de todo el edificio, y así evitar daños mayores.


El ayuntamiento en plena rehabilitación en 1996

Actual ayuntamiento con el nuevo balcón. Foto 2005